David de Ramón ha mamado la música desde pequeño, sobresaturando su gusto, y tal vez por eso, cuando llega a una cierta edad, decide romper con sus ataduras musicales y lanzarse de lleno a un eclecticismo elitista en el que el Jazz forma parte de su nuevo aprendizaje. El Rock es historia, el Pop un chiste fácil, los clásicos han muerto y los cantautores aburren a las piedras.Decide sumergirse en el mundo del Jazz buscando pureza y creatividad, llegando a formar su propia banda "DR & the Blue Foz". Las cosas le van bien, recibe críticas tan incomprensibles como sus versiones de clásicos, y los locales se llenan de entendidos de la materia.
Su música es definida como un "arrebatador desmán hacia la espiral ataviada de serpenteante musicalidad", y logra colarse como estrella invitada en certámenes de Jazz de Albacete y Burela.
Hasta que en una revisión rutinaria por unas molestias cervicales le descubren un claro daltonismo musical. David de Ramón no es capaz de distinguir un Fa mayor de un Mi menor, y a partir de ahi la escala musical que maneja es un absoluto caos.
Pero es Jazz.
Sin querer contar mucho más de lo que acontece en las varias historias sobre el personaje que pueblan este libro entretenido como pocos, navegaremos entre el drama, la soledad, el éxito, el daltonismo, el desafine, la crítica, y como no, el (des)amor.
Joaquin Davis es el autor de estas historias, gritos sordos en nuestra propia conciencia, reflejo de algo que nos roza el corazón y reconstruye el alma. Se niega a resaltar la sinrazón de los falsos pedantes, y los coloca en el preciso lugar que merecen: el éxito del olvido. Sublime.
JAZZ TA BIEN!. Joaquin Davis. Desafining Books. 230 págs. 80 €














