lunes, 25 de agosto de 2008

Nuevos dialectos, nuevas soluciones

Vivimos en un mundo demasiado veloz. Del ayer nadie se acuerda, el mañana qué importa y el presente, pues... ¡eso es lo importante! asi que más vale ponerse al día tanto a nivel social como cultural y espiritual.
Mientras navegamos por internet, recibimos mensajes de móvil o intentamos descifrar las manifestaciones o letras del genial Calamaro, podemos encontrarnos de repente que muchos de los pilares gramaticales de nuestra niñez se han ido para nunca volver.
La editorial Espesa famosa por sus diccionarios Armstrong, estrena la colección "Urban Pocket" para regocijo de quienes vivimos abrumados por tanto extraño palabro, siglas inexplicables y mensajes jeroglíficos.
De los tres volúmenes el más esperado sin duda es el "Español-Calamaro Calamaro-Español", dedicado a todos los que nos hemos quedado con cara de tontos después de escuchar cualquier tonadilla, poema o entrevista al único y maravilloso genio universal del mundo mundial Andrés Calamaro. Tiempos verbales, guía de pronunciación y tratamiento detallado de cualquier comentario inacabable del maestro. Imprescindible (9/10)


Los otros dos volúmenes, menos impactantes pero necesarios al fin y al cabo se centran en el incomprensible mundo online y el lenguaje de los móviles. (7/10) y (6/10)
En juegos online, chats, foros e internet en general se encuentran los mayores asesinatos a la gramática hechos por gente que en principio han aprobado las asignaturas correspondientes, pero que, por un extraño proceso mental, abandonan cualquier conocimiento a la hora de ponerse delante de una pantalla de ordenador.
Los "haber que azemos", "bale, kuando kieras", "emos avlado de la peli venur" (sufrido en persona en el WOW) se unen ahora a los mensajes de móvil, donde la economía del lenguaje se convierte en el lenguaje por la economía (a menos palabras, menos gasto), toda una declaración de intenciones juveniles que transcienden más allá de nuestro entendimiento, afortunadamente (o no).

ARMSTRONG URBAN POCKET. Calamaro, Móviles y Online. Editorial Espesa. 700 págs c/u. 13 € c/u

8 comentarios:

merilu dijo...

Corriendo he ido a la librería cuando me he enterado de la publicación de este tercer volúmen de la serie de diccionarios ARMSTRONG URBAN POCKET.

Y no me esperaba un "Español-Calamaro, Calamaro-Español", cuando todavía hay pendientes un "español-político, político-mentira" y el gran esperado por el gran público: "mujer-incongruencias, incongruencias-mujer", que inexplicablemente (o no)no son los mismos términos pero al revés...

Al que íbamos. Después de jadearle al librero por el "Calamaro" (recordad que fui corriendo a comprarlo) no pude evitar sentir cierta nostalgia al rememorar algunas de las memorables frases de un gran genio de la lengua española como es Calamaro. Porque perlas como "Olvidar es divino y fuerte la fuerza del destino", que te hacen pensar en subirte a casa de tu vecina del 10ª para asomarte por su ventana y poder lanzarte desde cierta altura, una vez comprendido que después de escuchar a Calamaro, nada más en esta vida importa.

Ahora bien, también tengo que ponerle una pega a este libro y es que, como su edición en chino-mandarín y en arabe-leonés, nos deja una de las grandes frases de Calamaro sin su explicación: "Te quiero, te llevaste la vela y me dejaste el entierro".

¿Estará hecho así para que siempre tengamos algo en que pensar?

ehpero dijo...

Querida Merilu, es de esperar que en la serie Armstrong aparezcan nuevos diccionarios urbanos propios de tantas etnias (toreros, futboleros, surfistas, críticos etc...) para que nos podamos enterar de lo que pasa a nuestro alrededor, y no tenga que contárnoslo en una entrevista Calamaro.

Sólo puedo despedirme citando al EMMO y EMHO único Andres C.:

"Son las nueve, yo creí que eran las tres
todavía no pude comer"

Con tan excelso poema me viene a la cabeza un grupo que podría superar las letras de Calamaro, pero no por inteligiblemente gloriosas, más bien por maravillosamente vulgares, y son las de Maná.
Un botón de muestra helo aquí:

"Tu mirada, oh, oh, oh,
Digo es tan bendita tu luz, amor, amor,
Bendito el reloj y bendito el lugar,
Benditos tus besos cerquita del mar,
Y tu mirada, amor, amor,
Que bendita tu mirada, tu mirada amor."
(Bendita tu luz)

Y benditos seáis todos. Amén.

de la Loma dijo...

Demasiado comercial el dicionario de Calamaro. ¿Lo regalan con el disco?
por cierto realmente veis necesario un diccionario para entenderle?

Mario dijo...

Mi irresistible y confesa adicción al coleccionismo, me ha llevado a adquirir este volumen, con el único fin de contemplar su coloreado lomo, en una de las estanterías de mis propiedades junto con el resto de ejemplares de esta, en ocasiones practiquisima colección.

No obstante me parece una tomadura de pelo de tal magnitud, que me niego incluso a quitar el plástico protector de la unidad de lectura (Siempre adquiero dos, uno para uso y otro para almacenaje de seguridad en caso de incendio o desastre natural).

Que se intente ridiculizar a un genio como Calamaro, poeta entre poetas, con semejante "bajada al populacho" me parece terrible.

Calamaro es para una elite intelectual y ahí debe permanecer.

de la Loma dijo...

Al hilo del comentario de Mario, considero que quien necesite un diccionario para entender a Calamaro...simplemente es mejor que renuncie directamente...
Hay cosas que....en fin...puntos suspensivos

ehpero dijo...

El Diccionario a Calamaro no es más que un homenaje a su arte, una disección de toda su obra para puristas.

Es decir, es necesario y recomendable para todos.

Quien presuma de comprender el Calamarismo, es justamente porque no entiende nada de su obra. Entender a Calamaro es como entender el Jazz, a Lars Von Trier, el Milenarismo o la Santísima Trinidad.
Uno puede presumir de que lo entiende pero todos sabemos que no es más que una pose Calamariano-Jazzistica-Larsvontrieriana-Arrabalesco-Divina.

Tomemos su diccionario como reconocimiento y recorrido por su obra, en vez de ponernos a Calamarear porque acabaremos fingiendo que lo entendemos, o peor aún, en medio de una "Free Tanga" y dentro de un bocata Calamaro.

Me despido de nuevo con su poética:

"Qué florido es el Palacio de las Flores
que yo lo veía desde afuera,
porque por entonces yo era un pendejo
que vivía con mis viejos"
(El palacio de las Flores)

John F. Absolut dijo...

A todo esto solo puedo decir:

LOL y XD

El que no lo entienda, que se compre cualquiera de los otros dos diccionarios.

De Calamaro paso, prefiero un bocata CalamarEs, está clarísimo.

Y doy una idea a la colección ARMSTRONG URBAN POCKET:

Diccionario de MANU CHAO ya!!!

"Me gusta la moto, me gustas tu.
Me gusta correr, me gustas tu.
Me gusta la lluvia, me gustas tu.
Me gusta volver, me gustas tu.
Me gusta marihuana, me gustas tu.
Me gusta colombiana, me gustas tu.
Me gusta la montaña, me gustas tu.
Me gusta la noche, me gustas tu."

o bien...

"La suerte viene
La suerte se va
El hombre viene
El hombre se va
Sin más razón
El hombre viene
El hombre se va
Cuando volverá
Por la carretera"

Ahí queda eso.

de la Loma dijo...

Aquel Palacio florido
cumplia su cometido
muchas flores en verano
que yo arranque con la mano
mientras platicaba recio
con el amigo Mariano
que se lo monta muy necio

ala...al diccionario a ver que pasa